PERSPECTIVAS ECONOMICAS 2026. Entre la recuperación moderada y la fragilidad estructural
- ciapinvestigaciones
- Jan 19
- 5 min read
Dr. DILIO HERNANDEZ. Director del CIAP

Balance del Cierre 2025: Un entorno complejo y desigual
El año 2025 concluyó con resultados mixtos y una marcada divergencia según la fuente consultada. Mientras los organismos públicos y la CEPAL estimaron un crecimiento del PIB cercano al 6%, analistas independientes situaron el avance en apenas un 2%. Este desempeño se vio limitado por las secuelas de la crisis política derivada de los comicios de 2024 y la vigencia de sanciones internacionales.
Los indicadores de cierre reflejan una economía tensionada:
INDICADOR | COMPORTAMIENTO DEL INDICADOR AÑO 2025 |
Inflación | Finalizó en torno al 300%. |
Devaluación | Superó el 500%, con una brecha cambiaria significativa (Oficial: ~300 Bs. / No oficial: >500 Bs.). |
Mercado Laboral | Marcado por la precariedad, con una informalidad entre el 70% y 75% y un desempleo formal de hasta el 30%. |
Sector Petrolero | Producción promedio de 950 mil b/d, generando ingresos estimados en 18.000 millones de dólares. |
Demanda Interna | Entre 5 y 6 %. |
Déficit Fiscal | Entre 13 y 15 % PIB. |
Reservas Internacionales | Entre 13400 y 13500 millones de dólares. |
Deuda Externa | Entre 160 y 180 mil millones de dólares. |
Social | La pobreza y desigualdad afectan a más del 80% de la población, limitando el crecimiento inclusivo. |
Elaboración Dr. Dilio Hernández
Contexto 2026: Incertidumbre, impredecibilidad y fragilidad
Para el 2026, el escenario económico presenta expectativas positivas, pero sumamente complejo e inestable. La evolución de la economía nacional estará supeditada a la dirección de la política interna y a factores geopolíticos externos que determinan no solo la gestión energética sino además la gobernabilidad nacional.
La superación de la recesión estructural dependerá de tres ejes críticos:
Flexibilización de sanciones: Crucial para los sectores petrolero y minero.
Reactivación financiera: Necesidad de restaurar el crédito bancario y captar inversión extranjera.
3. Plan de estabilización: Urge una política expansiva coherente que frene la devaluación, reduzca el déficit fiscal, recupere el salario real, combata la inflación, eleve la demanda interna, reduzca la pobreza y la desigualdad social.

En el mercado global, la industria petrolera enfrenta riesgos por la sobreoferta de crudo y una demanda débil, influenciada por los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, así como por la rivalidad comercial entre China y EE. UU, factores que inciden negativamente en el precio del crudo.

Escenario 2026 Transición: Acuerdo Político y Flexibilización de Sanciones Internacionales
Visión Prospectiva 2026: Expectativas Positivas con Incertidumbre, impredecibilidad y fragilidad
Bajo un escenario de transición, acuerdo político concertado y flexibilización de sanciones internacionales, se proyectan las siguientes tendencias:
1. Crecimiento y Producción
PIB: Podría expandirse entre un 9% y 10%. El sector petrolero crecería hasta un 25%, alcanzando una producción de entre 1,14 y 1,20 millones de b/d.
Sector No Petrolero: Se estima un avance del 6% al 8%, impulsado por agricultura, comercio y telecomunicaciones.
2. Inflación y Tipo de Cambio
Inflación: Se espera una desaceleración hacia valores mensuales menores al 20%, con una inflación acumulada anual entre 200% y 250% (interanual proyectada entre 500% y 550%).
Tipo de Cambio: El BCV mantendría una política de intervención agresiva, superior a los 4.000 millones de dólares. Se proyecta un dólar oficial entre 800 y 1.000 Bs., mientras que el paralelo oscilaría entre 1.000 y 1.500 Bs.

3. Sector Externo y Reservas
Ingresos Petroleros: Se estiman entre 22.500 y 23.500 millones de dólares.
Exportaciones Totales: Sumando el sector no petrolero, alcanzarían hasta 26.500 millones de dólares.
Las importaciones podrían crecer entre un 25 % y un 30 %, alcanzando un total entre 17.500 millones y 18.850 millones de dólares.
balanza de cuenta corriente un saldo positivo en la entre 7750 y 8000 millones de dólares.
Las remesas podrían mejorar ligeramente y superar los 3.000 millones de dólares, retomando la curva de crecimiento después de la caída producida en el 2025 por las restricciones migratorias norteamericanas, esta recuperación contribuiría a mejorar la cuenta de transferencias.
Reservas Internacionales: Incremento del 25%, ubicándose cerca de los 15.000 millones de dólares (incluyendo DEGs y oro).
4. Dinámica Monetaria y Social
Crédito: Se anticipa una reducción del encaje legal al 50% (aún elevado frente al promedio regional del 12%). Esto permitiría bajar las tasas activas a menos del 50% para estimular el consumo y elevar las tasas pasivas para estimular el ahorro entre 30 y 35 %.
Empleo: La informalidad podría descender a niveles de 60%-65%, con una tasa de actividad laboral mejorando hacia el 55% de la Población en Edad de Trabajar (PET).
Demanda Interna: Se proyecta un crecimiento del 10%, apalancado por el aumento del gasto privado (2 %), Gasto Publico (3 %) y la Formación Bruta de Capital (5 %). El Sector Externo crecería un 10 % y la Demanda Agregada alcanzaría el 10 %.
Indicadores Prospectivos
En un entorno económico con expectativas de crecimiento y la reducción del déficit de gobernanza, se vislumbra una recuperación significativa para el mercado bursátil venezolano. La flexibilización de las sanciones y la apertura al financiamiento internacional representarán un retorno de la inversión extranjera, lo que impulsará el crecimiento del mercado bursátil como una alternativa viable de financiamiento. Este crecimiento estaría apalancado en una mayor ampliación de la participación en el mercado secundario y en la custodia de bonos públicos.
Bajo estas condiciones, se proyecta que el mercado bursátil podría alcanzar una capitalización cercana a los 10000 millones de dólares, un incremento de más del 100 % con respecto al 2025 ( 7237 millones de $) .
Por otro lado, el mercado inmobiliario podría romper el ciclo recesivo que lo ha caracterizado en los últimos años. Este repunte estaría respaldado por una mejora en el crédito hipotecario, lo que elevaría el mercado primario de viviendas, el retorno de la inversión foránea en el sector y la flexibilización del marco jurídico de alquileres que contribuiría a aumentar la demanda, estabilizar el mercado y promover su crecimiento.

Conclusión: Un Puente hacia la Estabilidad
El panorama económico para 2026 presenta una dualidad clara: la fragilidad estructural de una economía dependiente y golpeada por la devaluación, frente a una oportunidad real de crecimiento del 10% si se logran los acuerdos necesarios.
El "Camino hacia una Prosperidad Inclusiva" no es un proceso automático, sino que requiere la construcción de pilares sólidos:
· Confianza Política: Para abrir la llave de las sanciones y atraer capitales.
· Disciplina Monetaria: Para frenar la devaluación y proteger el ingreso de las familias.
· Inversión Productiva: Para llevar la producción petrolera por encima del millón de barriles.
Solo atendiendo estos ejes críticos podremos pasar de una recuperación frágil a una transformación social profunda que saque de la exclusión al 80% de la población. La viabilidad técnica existe; el desafío es convertirla en bienestar para todos.
El Camino hacia una Prosperidad Inclusiva
Eje Crítico | Impacto Técnico | Transformación Social |
Acuerdo Político | Estabilidad y confianza para la inversión. | Reducción de la incertidumbre que frena el consumo. |
Apertura Petrolera | Producción de 1,2M de barriles diarios. | Mayores ingresos para salud, educación e infraestructura. |
Estabilidad Monetaria | Control de la inflación y la devaluación. | Recuperación real del salario y del poder de compra. |





























Comments