TRABAJO DOMÉSTICO REMUNERADO Una categoría económica marginada

Yudi Chaudary. Dra Seguridad Social/ Directora Académica CIAP/ Profesora Titular UCV

Dilio Hernández. Dr. Ciencias Sociales/ Director General CIAP/ Economista e Internacionalista




Analizar la temática del Trabajado Doméstico (TD) o Trabajo del Hogar (TH), debe abordarse en dos dimensiones, el Trabajo Doméstico No Remunerado (TDNR) y el Trabajo Doméstico Remunerado (TDR), en ambos casos se trata de una actividad históricamente invisibilizada, de bajo reconocimiento social, económicamente marginada y sometida a condiciones de discriminación y desigualdad frente al trabajo realizado en otros sectores de la economía (trabajo productivo).

El presente artículo se refiere a la dimensión Trabajo Doméstico Remunerado (TDR), constituido por las personas que venden su fuerza de trabajo para prestar servicios en un domicilio particular, el hogar del empleador, en el marco de una relación laboral por la cual recibe una remuneración monetaria o en especies a tiempo completo o parcial con pernocta o sin pernocta para uno o varios empleadores,

abordando la variable de su organización social como un elemento adicional que afecta seriamente su desarrollo como oficio y su propia protección social.

A los efectos de contextualizar el marco del desarrollo histórico que ha tenido la organización social del Trabajo Doméstico como actividad económica es importante señalar que su debilidad organizacional tiene sus propias raíces en la forma como se trató originalmente en la propia Organización Internacional del Trabajo, OIT, creada en 1919 y tardó 17 años para incluirlo tímidamente en su agenda y 75 años para aprobar el Convenio 189 y la Resolución 201 que le dió un piso laboral, por cierto aprobado por la mayoría de sus países pero que a la fecha solo ha sido ratificada por unos 25 países, la mayoría de América latina y el Caribe, entre los cuales no está Venezuela.

Esta debilidad estructural histórica de la organización social del TDR es la razón por la cual en CIAP nos comprometimos a desarrollar una línea de investigación en esta temática, porque sin lugar a duda constituye uno de los grupos laborales más vulnerables no solo desde el punto de vista económico, jurídico y laboral sino de cultura organizacional que contribuya a mejorar sus condiciones de vida y la de su familia. En tal sentido invitamos a los amigos de la Fundación Friedrich Ebert (ILDIS, Venezuela) para que nos acompañaran en esta iniciativa y agradecemos el apoyo que en la fase inicial del trabajo nos brindaron.

Es importante señalar que este artículo es solo un esbozo de la formulación de una estrategia organizacional mucho más amplia de este sector, que debemos impulsar en los próximos años en nuestro país, dada la importancia que comienza a tener esta variable

en la economía del cuidado estrechamente vinculada al envejecimiento poblacional que requerirá en un futuro un oficio calificado, protegido y organizado socialmente en el que se conjuguen los esfuerzos públicos, la familia como empleadora y los trabajadores. Se trata de un reto que sin duda no podrá ser abordado bajo los esquemas de la organización sindical tradicional sino desde la visión integral de un sector polifacético, heterogéneo y singular de la actividad laboral.


Elementos estratégicos para la organización social del TDR.

El concepto de estrategia de la organización social del TDR está referido a la determinación de las formas como se articulan acciones, prácticas y comportamientos de sus actores en función de un plan estratégico para optimizar los recursos que les permitan lograr los objetivos organizacionales y funcionales como sector social. En tanto práctica social la organización social es un constructo permeado por representaciones, valoraciones y sentimientos de quienes la desarrollan (discurso y prácticas discursivas) y del contexto macrosocial en el que están inmersos. La organización social se podría definir como la distribución de responsabilidades entre los actores y está ligado a las valoraciones y representaciones acerca de los roles de cada miembro de acuerdo con las diferentes modalidades que existen (Asociaciones, Sindicatos ONG, entre otras).

A partir del desarrollo histórico que han tenido las organizaciones sociales en el campo laboral internacional, regional y local podemos decir que la estrategia para su organización ha ido más allá de los aspectos económicos o materiales (conquistas socio laborales) y se orientaron a garantizar la reproducción social de la organización y su articulación con la sociedad en general.



En el caso del TDR su desarrollo está ligado a la conquista de un trabajo digno, la visibilización como actividad económica y el reconocimiento social.

En el caso venezolano, existen pocas experiencias sobre la organización social autónoma del TDR, ni como asociaciones civiles para mejorar sus condiciones ni como sindicatos, incluso su incorporación en las agendas de las grandes Federaciones Nacionales ha quedado subsumida al rol de la mujer en la lucha sindical como trabajadoras de la economía formal y por tanto excluidas como sector laboral. De tal manera que asumimos que las siguientes propuestas constituyen un conjunto de acciones orientadas a promover la organización social del TDR en Venezuela bajo dos premisas, la inexistencia de organizaciones sociales que aglutinen este sector a nivel nacional y local y dos, se trata de una iniciativa compleja dada la especificidad del sector, su heterogeneidad, dispersión e invisibilidad social

La estrategia se orienta en dos direcciones, una, a lo interno del sector, (trabajadores y empleadores) y dos, a lo externo del sector o entorno macrosocial (Sindicatos, Estado, Sociedad).


ESTRATEGIA DE ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL TDR









A nivel interno podemos identificar las siguientes acciones:

  1. Desarrollar un programa de talleres de apoyo y asesoría laboral a los trabajadores domésticos en torno al conocimiento de sus derechos laborales y civiles nacionales e internacionales para garantizar un trabajo digno y decoroso.

  2. Promover a nivel local, un programa de talleres y foros sobre la identidad de género y ciudadanía para los TDR con el apoyo de Universidades, Gremios y Organizaciones Civiles orientados a lograr su reconocimiento social.

  3. Desarrollar talleres de capacitación de los TDR en el oficio de Cuidadores Domésticos para elevar su valoración como fuerza de trabajo en el mercado laboral.

  4. Promover encuentros con TDR para la creación de formas organizacionales locales que permitan la construcción de una red nacional de TDR.

  5. Promover encuentros, foros, talleres y publicaciones con los empleadores sobre las normas nacionales e internacionales que regulan el TDR, el valor del TDR en la economía familiar y la economía del cuidado.

  6. Promover encuentros con las Amas de Casa sobre la identidad de género y la economía del cuidado.

  7. Promover la conformación de un Pacto Social de concertación laboral entre TDR, empleadores y Estado para trabajar por el reconocimiento social del TDR.


A nivel externo, las acciones más importantes son


  1. Desarrollar encuentros con las principales Federaciones Nacionales de Trabajadores para incluir en su Agenda política el TDR y promover la creación de su organización social y su afiliación.