EL PROCESO COMUNICACIONAL Y SU INFLUENCIA EN EL ADULTO MAYOR

El ser humano como ser biopsicosocial, necesita de las relaciones con otros, su medio, estableciendo condiciones que faciliten esa interacción. De estas relaciones se desprende el significado del proceso comunicacional, según B.F Lomonosov y otros, (2007, p.89) la comunicación es todo “proceso de interacción social por medio de símbolos y sistemas de mensajes, Incluye todo proceso en el cual la conducta de un ser humano actúa como estímulo de la conducta de otro ser humano. Puede ser verbal, o no verbal, interindividual o intergrupal”.

Más que un simple contacto entre dos o más personas, es una trama de interrelaciones (palabras, sentimientos, simbolismos, emociones, sensaciones) con el objetivo de dar respuesta a determinadas situaciones.



“la comunicación como proceso de intercambio, entre masas, posee ciertas características, desde el habla, la complejidad de los procesos simbólicos y culturales, asigna sentido desde el horizonte de las culturas, y las identidades, funciona como productora de experiencias y prácticas de encuentro social, relaciona lo narrativo con lo tecnológico, lo popular con el mercado, lo local con lo global, las estéticas con los discursos, el sujeto con la política, en fin permite en interrelación con cada espacio con el cual se desenvuelve el hombre” (Rincón, 1998) citado por Montoya (2009).

En el proceso comunicacional se encuentran distintos niveles, circulando y estando presente en todos los contextos del individuo. Múnera y Sánchez (2003) identifican tres niveles:

  • Comunicación intra-personal: Es la base de la comunicación y la característica más relevante de este nivel es que hay un único participante que es emisor y receptor al mismo tiempo, al recibir señales verbales y no verbales de sus propias percepciones. Los otros niveles no pueden darse sin que éste se haya interiorizado.

  • Comunicación interpersonal: Es el paradigma de la comunicación. En el paso de la comunicación intra-personal a la interpersonal hay dos factores que influyen de manera definitiva: el auto concepto y la auto revelación.

  • Comunicación en Grupo: Es el proceso comunicacional que se genera dentro de un grupo y las personas que lo conforman. En este nivel están los dos anteriores. (p. 78).

Cada persona posee características particulares para comunicarse determinando el proceso de intercambio, y el abordaje de manera personal con otros. De esta situación no están excluidos los mayores.

En relación a esta caracterización, también se encuentran los estilos de comunicación. Romero (2010, p.1), indica que existen tres estilos de comunicación, que permiten mejoras en el proceso de comunicación describiéndolo de la siguiente manera:

Estilo Inhibido y/o Pasivo

Se denomina también pasivo, no asertivo o inseguro. La persona no expresa correctamente sus sentimientos ni pensamientos, tomando una actitud callada, a pesar de que le moleste la actuación de otros, deja de intervenir cuando le gustaría hacerlo, se demuestran inseguros o temerosos. De forma observable, esta conducta puede caracterizarse, por; evitar la mirada, ojos hacia abajo, habla poco fluida, con vacilaciones, con silencios, expresión abatida o preocupada, volumen bajo de voz, postura cerrada, tensa, encogida, brazos cerrados, empleo de muletillas, movimientos corporales nerviosos o inadecuados, gestos de huida y alejamiento.

Particularmente, la persona no se enfrenta al problema (el otro lo hace por él), evita o escapa de los conflictos y se alivia momentáneamente de toda ansiedad. Sin embargo, el problema queda sin resolver, de manera que sufre accesos de ira incontrolada provocada por aguantar situaciones no resueltas y padecer la inexistencia de relaciones sociales cálidas.

Estilo agresivo

En este estilo de interacción sacrificamos la relación o la autoestima de otros con tal de salvaguardar nuestra propia autoestima, dice lo que piensa, siente, y opina sin respetar a los otros, intenta conseguir lo que quiere al precio que sea; utiliza el sarcasmo, amenazas, la intimidación o la violencia verbal o física, dicho estilo se caracteriza por: volumen alto de voz, hablar sin escuchar, ofensas verbales, insultos, amenazas, humillaciones, murmuraciones, mirada retadora, ceño fruncido, cara tensa, gestos amenazadores con las manos, puños cerrados, en ocasiones extremas puede haber ataque físico.


Esta conducta produce sentimientos de resentimiento y alejamiento en los demás, y se establecen relaciones poco duraderas o insatisfactorias. En el sujeto agresivo surgen sentimientos de culpa y tensiones en las relaciones interpersonales, para acabar evitando futuros contactos.


Estilo asertivo

El comportamiento asertivo es aquel que implica la expresión directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones que no amenazan, castigan ni violan los derechos de los demás. Se debe atender a las habilidades que conlleva este tipo de conducta, interiorizarlas y utilizarlas en nuestra vida diaria. Es autoafirmar tus propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás.

Una persona asertiva evitará el conflicto, aunque otros lo busquen, y aun así defenderá y posiblemente hará prevalecer su punto de vista. Definiendo la asertividad como la capacidad para expresar los puntos de vista y las opiniones de una forma clara y directa, pero sin mantener una actitud hostil ni agresiva contra el otro. Solano, V (s/f p. 107), citado por Romero (2010).

Se tienen ciertas características, entre las que destacan:


-Autenticidad: congruencia, capacidad de expresar sentimientos y actitudes que existen en uno.

-Aceptación incondicional: aceptar al otro como ser único, tal como es.

-Empatía: situarse en el lugar del otro. Dada la importancia que tiene la empatía para establecer una conducta asertiva y considerando que es una habilidad fundamental para poder explorar, comprender y resolver problemas, he aquí los puntos fundamentales para transmitir una conducta empática:


Transmitir cordialidad, aceptar al otro, evitar cualquier evaluación, juicio o consejo sobre lo que expresa la otra persona, evitar descalificaciones, ayudar a que el otro pierda sus temores y se sienta valorado, no adoptar una actitud de mando, no utilizar la amenaza ni el chantaje, no moralizar ni culpabilizar.


De forma observable, la conducta asertiva se caracteriza por; contacto ocular relajado y atento, volumen de voz conversacional, postura erguida y gestos firmes. De allí pues, toda interacción con otros, amerita la combinación de elementos; sensoriales, físicos, gestuales, que se expresaran en un contexto determinado, se conjugan para el intercambio de ideas o pensamientos y que cada persona maneja y que puede emitir de manera particular. Solano, V (s/f p.109). citado por Romero (2010).


Es importante destacar, que la persona al emitir conductas asertivas, obtiene ciertos beneficios, puesto que recibe una comunicación clara, produciendo mayor satisfacción en la vida social, mayor confianza en sí mismo y con los demás de manera íntima y significativa, siendo fundamental para resolución de problemas, lo cual disminuye la activación emocional, influyendo en el abordaje de una manera racional y así conseguir que el comportamiento asertivo sea eficaz en todas las personas y con nuestros mayores.


De allí, la importancia de incorporar la comunicación asertiva en su máximo expresión, Moles (2003), en la Guía Instruccional Centro de Investigaciones Psiquiátricas, psicológicas y Sexológicas de Venezuela. (1988), refiere que la asertividad como "la expresión honesta y funcional de las emociones y sentimientos dirigidos a otras personas de tal forma que se repiten los límites de derecho de cada quien". (p. 225). Es decir el individuo expresa de manera adecuada y oportuna sus puntos de vistas, sin dañar o agredir a otros, manteniendo su postura.


La forma de comunicarnos con otros debe partir desde la incorporación de un repertorio conductual, adecuado, involucrando un sinfín de elementos, verbales, gestuales, físicos que garanticen que el proceso comunicacional sea mucho más ameno y efectivo.


Sin embargo, en todo proceso de comunicación, se presentan dificultades para la consolidación de este, mediante la influencia de factores internos o externos, provocando distorsiones en el mensaje siendo interpretado de forma diferente, entorpeciendo con esto, el desarrollo y el final de dicho proceso y más aún cuando se pone en práctica la interacción comunicacional con el adulto mayor.


Múnera y Sánchez (2003), describen que las barreras en la comunicación ocasionan dificultad con otros y la población envejeciente no es la excepción; definiendo en primer lugar que Barrera es cualquier estímulo positivo o negativo que interfiere en el proceso de la comunicación, de allí pues se encuentran las siguientes:


-Fisiológicas y físicas: Son aquellas que impiden una adecuada comunicación al deformarse el mensaje, ya sea por defectos o por deficiencias de cualquiera de los órganos de los sentidos o de los elementos físicos presentes en el proceso de comunicación.


  • Sociológicas: Son aquellas generadas por la falta de interés para comunicarse y los prejuicios, entendidos como la predisposición de las personas a un paradigma social o ante una persona en particular.

  • Psicológicas: Dependen del estado de ánimo de la persona, el cual no está a tono con la situación, por exceso o por defecto de comunicación; y cuando no se tiene la capacidad de comprender el estado de ánimo del interlocutor.

  • Sociales y culturales: Se presentan cuando a una misma palabra se le dan diferentes significados, de acuerdo con los diferentes contextos en que se desenvuelven las personas.


En resumen el proceso de comunicación en su máxima expresión, genera en la sociedad, un vínculo de conexión directa con otras personas. Para la población adulta mayor, todo el proceso de cambios, físicos y psicosociales traen consigo grandes retos y nuevas formas de interrelación. desde el proceso de readaptación al medio hasta la redefinición de las relaciones familiares.

El abordaje que se haga para la Atención al Adulto Mayor debe incluir la creación de espacios de intercambio y de socialización capaces de generar prácticas constantes de comunicación en los distintos niveles y estilos de las relaciones interpersonales.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Guía Instruccional Centro de Investigaciones Psiquiátricas, psicológicas y Sexológicas de Venezuela. (1988).

  • Montoya J. Comunicación Interpersonal en El Adulto Mayor. [Resumen en línea]. Trabajo de Grado. Universidad Javeriana Facultad De Comunicación Y Lenguaje Carrera Comunicación Social Bogotá D.C. 2009. Disponible en] https://javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis323.pdf [Consulta: 2016 Septiembre 16].

  • Múnera U, Pablo Antonio y Sánchez Z, Uriel H, (2003). Comunicación empresarial. Una mirada corporativa. Medellín, Colombia: Colección Hermes 5. Asociación Iberoamericana de Comunicación Estratégica. AICE.

  • Lomonosov B. F. (1989). El problema de la comunicación en Piscología. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana: Disponible en http://catalogosuba.sisbi.uba.ar/vufind/Author/Home?author=Lomov%2C+B.F.

  • Romero. (2010). Habilidades sociales que mejoran la comunicación interpersonal. Revista digital para profesionales de la enseñanza. Nº 7 p. 2-4 Disponible en: http://eoepsabi.educa.aragon.es/descargas/G_Recursos_orientacion/g_5_habilidades_sociales/g_5.1.documentos_basicos/1.11.HHSS%20mejoran%20comunicacion.pdf

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