LA FRONTERA COLOMBO-VENEZOLANA: TIERRA DE NADIE

El título de este análisis es más común que pedir un café en cualquier panadería de Caracas, corto, negro, con leche o marrón. Siempre se dijo que la frontera entre el Departamento del Norte de Santander-Colombia y el Estado Táchira-Venezuela era la más dinámica de América Latina.

Ese tema ocupaba a fronterólogos, economistas, analistas de todo el espectro de ambos países. El corredor Cúcuta- San Cristóbal se desarrolla una ocupación económica-comercial que daban vitalidad al proceso de integración entre ambas naciones. Ese quehacer se mantiene no con el mismo impulso en la Guajira y el Cesar.


En este sentido, se debe señalar que estos territorios fronterizos, "sociedades fronterizas" presentan grandes fortalezas naturales que facilitan una serie de proyectos que de llevarse a cabo pudiesen garantizar la calidad de vida de sus habitantes. La riqueza hídrica que sirve de ejemplo, los grandes ríos que surcan la Orinoquia y la Amazonia, el Rio Arauca, El Meta, El Orinoco y el Atabapo son algunos que con sus brisas bañan o refrescan sus habitantes.

Ahora bien, esta relación de "hermandad" permite a lo largo de su historia y para racionalizar las relaciones de convivencia se producen Acuerdos, Tratados, Convenios y Actas que permiten entender para unos la convivencia y para otros lo que significa vivir en la frontera y mas si se trata de "la mas dinámica de América Latina".


Cabe destacar, que son muchos los instrumentos jurídicos que se firmaron y ratificaron oportunamente entre la Republica de Colombia y Venezuela. Caracas y Bogotá fueron testigos evidénciales de estas reuniones de alto protocolo que en todo caso hicieron posible que sus gobernantes de turno entre cámaras de televisión, periodistas y brindis en palacios de amplios corredores firmaran sendos acuerdos para garantizar la sana convivencia en las fronteras binacionales.

De estos encuentros se puede mencionar para constatar realidades, la Reunión del Presidente Carlos Andres Perez, Venezuela y el Presidente Virgilio Barcos de Colombia respectivamente en el año de 1989. Por esos días se firmo el Acta de Ureña que posteriormente se transformó en un documento de obligatorio análisis por parte de investigadores, profesores universitarios, estudiantes de integración comercial binacional, comercio internacional o también para analistas, sociólogos o periodistas que se ocupan de estudiar, monitorear, diagnosticar o pronosticar una serie de aspectos que conforman la convivencia en la sociedad de frontera, concepto este último, poco estudiado y entendido por quienes toman decisiones sobre la materia en Caracas y en Bogotá porque en todo caso en ambas capitales se desconoce a ciencia cierta el Modus Vivendi y Operandi de la realidad fronteriza en los actuales momentos.


La situación antes planteada, permite señalar, algunos aspectos que hacen cambiar hoy lo que ayer parecía ser un sueño en materia de integración binacional. La relación, la convivencia en la sociedad de frontera se hace o se torna en los actuales momentos muy difícil. El 9 de mayo de 2019, el Profesor Javier Tarazona, Director de la O.N.G FundaRedes, denuncio ante la Defensoría del Pueblo, en la ciudad de Caracas, la actuación de grupos irregulares en Colombia en territorio Venezolano. Agrego que la disputa por el control del territorio fronterizo entre el Ejercito de Liberación Nacional y Grupos Paramilitares, todo ello, producto de actividades de extorción, secuestro, sicariato, narcotráfico, trata de personas y tráfico de minerales de todo tipo.


En este orden de ideas, señalan los distintos analistas, periodistas y observadores nacionales e internacionales "que la frontera Colombo-Venezolana" es un escenario de conflicto armado entre guerrilleros, paramilitares y delincuencia organizada. Es oportuno señalar, que la riqueza hídrica de la cual se habló oportunamente como un recurso para el desarrollo local y regional de actividades conexas, hoy sirve de plataforma para conectar miles de pasos ilegales, conocidos como trochas, puentes artesanales que facilitan el paso ilegal de mercancías y

personas que sobre botes, chalanas y todo tipo de embarcaciones improvisadas, conectan con éxito las redes perversas que actúan o interactúan entre Venezuela, Colombia y el Brasil, países donde estas mafias operan con facilidad, burlando cualquier tipo de obstáculo que les impida lograr con facilidad sus objetivos criminales. El Rio Arauca, El Meta y el Orinoco son autopistas fluviales para el desarrollo de actividades económicas criminales e ilegales.


De esta realidad, se desprende otras con el mismo perfil. Ayer la situación fronteriza permitía enlazar al menos teóricamente, Mercados de integración Comercial muy importantes para el momento: El Pacto Andino, posteriormente La Comunidad Andina de Naciones, El G-3, MERCOSUR, entre otras experiencias integracionistas de carácter regional. Actividades que eran apuntaladas por organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo, La Corporación Andina de Fomento y el Banco Mundial. Bajo la dirección de organismos como el INTAL, La CEPAL, el SELA y por organismos mucho mas específicos en sus tareas de investigación como el CENDES/UCV y el CIDER de la Universidad de los Andes de Bogotá. Hoy el escenario es otro, allí en esa frontera impera el crimen organizado bajo la mirada de los gobiernos de

Venezuela y Colombia por eso se habla de territorio de nadie. Muchos voltean la mirada hacia otros espacios para tratar de ignorar las responsabilidades que el derecho internacional les obliga a cumplir. Las fronteras entre Venezuela y Colombia, están contaminadas, con un virus mucho mas cruel que el que hoy azota el mundo, el COVID-19. Pareciera que allí fenece todo el orden jurídico que sostiene a ambas repúblicas y quedan huérfanos todos aquellos habitantes que por años hicieron sus vidas en estos territorios. Allí muere la soberanía de ambas naciones e impera el crimen en la tierra de nadie.


Referencias Bibliográficas

  • Integración y Fronteras

Ponencias del Tercer Congreso Internacional de Fronteras en Iberoamérica. Recopilación por Nestor Aristizabal; Juan Claudio Martens e Isidro Perez Moncada. UNET, 1993, San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela.

  • Aldea Mundo. Revista sobre Fronteras de integración. Año 1. Número 1, 1996

  • El Espacio Regional Tachirense. Historia y Desarrollo. Juan Claudio Martens. UNET. 1992

  • Informes de InfoRedes, ONG, 2018-2019, San Cristóbal, Estado Táchira.

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